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SOBRE EL ARTÍCULO "TAUROMAQUIA, TRADICIÓN CULTURAL O BARBARIE" (Maurcio Brand Arboleda)
La voz del espontáneo

Señor Luis Napoleón de Armas P.:

Sobre su artículo en el periódico El Pilón de Valledupar del día 9 de septiembre, debo hacerle varias observaciones.

Primero denota usted gran falta de acuciosidad investigativa. “El toreo llegó al Nuevo Reino de Granada con la misma conquista. En un año tan temprano como 1532, seis años antes de que se conquistaran los Muiscas y se fundara Santafé de Bogotá, en una pequeña población costera llamada Acla (Darién), entre los festejos que realizó la soldadesca para recibir al gobernador Julián Gutiérrez, hubo una corrida.  Un informe de la época consignó: "Con toda la dicha gente se salió a la plaza y corrió y capeó un torillo que se había encerrado; y porque era bravo se lo mandó echar fuera". Unos pocos años después de la fundación de Santafé de Bogotá, el adelantado Luis Alonso de Lugo trajo a la Sabana treinta y cinco toros y treinta y cinco vacas, que vendió entre sus hombres a mil pesos de oro cada uno. De la primera mitad del siglo XVI tenemos noticia, al menos, de seis corridas oficiales de gran fastuosidad, todas para celebrar el arribo de las primeras autoridades de la Corona y de la instalación de la magna Audiencia.” (1)Según se lee en el documento publicado por Presses de l’Université Paris-Sorbonne en 1999, titulado “LA FIESTA DE TOROS EN COLOMBIA SIGLOS XVI-XIX”, documento que usted seguramente no conoce (no tendría porque) y que puede encontrar completo en http://www.asotauro.com/index.php?option=com_content&view=article&id=94.

Pero aún así, el hecho de que usted tenga noticias de corridas de toros solo desde 1917, y eso significa casi la mitad de nuestra historia republicana, no es razón para que no sea considerada una tradición.  Quiero recordarle, señor Luis Napoleón, que la bandeja paisa es quizá de lo más tradicional que pueda usted imaginar de Antioquia, pero debe saber que de este delicioso manjar no aparecen referencias en los libros de cocina anteriores a 1950 ni en otros documentos anteriores a esa fecha.  Difícil pensar en algo más tradicional y representativo de nuestro país que El Vallenato (mi música preferida); pues bien mi querido amigo, solo a principios del siglo XX surge esta amalgama de ritmos y culturas que conformaron lo que hoy conocemos como lo más representativo de nuestra cultura.  La leyenda de Francisco el Hombre (bien diferente de la leyenda vallenata), sucede en los albores del siglo XX, recuerde que se estableció la llegada del acordeón a América en 1885. (2), pero eso debe usted conocerlo de sobra.

De manera pues, que no es su lugar en el calendario lo que puede hacer de una práctica colectiva y consuetudinaria una tradición.

Lo de las elevadas tarifas y espectáculo del jet set es un embeleco de los que nunca quisieron ir a las corridas ya ahora denigran de ellas.  De mi ciudad, Medellín, debo contarle que encuentra usted hoy entradas a corridas de toros con precios desde $33.000 para la próxima temporada ( http://www.cormacarena.com.co/ ).  Para la anterior corrida de Las Flores se consiguieron, en las taquillas de la plaza, boletas de $7.000, lo cual está al alcance de cualquier persona que quiera saber qué es lo que pasa allá, cosa que evidentemente usted no ha hecho.

Y claro, como no se ha asomado por una  plaza de toros, ni se ha tomado la molestia de investigar un poco sobre el tema, asume que todo lo que le han contado que le hacen a los toros es cierto.  Pero no me referiré a eso que, por absurdo, no debió siquiera atreverse a mencionarlo en su escrito.

Tiene razón, el mundo de la tauromaquia mueve grandes cantidades de dinero.  Solo en España, 2.500 millones de euros.  Es el segundo espectáculo, después del cine, por encima del fútbol.  Eso le dará una idea de que tan desestimulado esta y lo que puede representar para una economía, para no mencionar hoy los ecosistemas.  Le cuento también que en Madrid las corridas de toros fueron elevadas a la  categoría de Bien de Interés Cultural, Valladolid acaba de ser considerada ciudad Taurina, así como Soria y otras muchas lo harán en poco.  Dependen directamente del ministerio de Gobierno (lo trasladarán al de cultura).

La prohibición en Cataluña no fue prohibida por un referendo, cosa que además está por verse ( http://www.asotauro.com/index.php?option=com_content&view=article&id=246 ).  La ILP (Iniciativa de Legislación Popular) fue llevada al parlamento catalán por un oscuro señor, llamado Leonardo Anselmi (argentino, por demás), que aprovechó el sentimiento nacionalista catalán y sus ansias de apartarse de todo lo que represente a España.  Fueron 180.000 firmas las que anexaron para que el parlamento catalán tomara la decisión de discutir el tema, tarea fácil realmente, 180.000 firmas no es gran cosa, cuando con demagógicos argumentos se pretenda recolectarlas.  Una vez puesto el tema en el parlamento, ya es cuestión de cabildeo y manejos subrepticios.  Agrego que en esa comunidad autónoma, se pretende prohibir a los taxistas exhibir banderas de España en sus vehículos y vender las famosas muñequitas flamencas, eso indica lo que realmente significa la prohibición en Cataluña, un abuso y limitación de las libertades de los ciudadanos.

Estas breves observaciones a algunos puntos de su perorata, indican el bajo nivel de información que sobre este asunto se maneja “en la calle”.  Pero la desinformación no es excusa para usted.  Creo que cuando una persona decide poner a consideración de la comunidad sus ideas, y con el auspicio de un periódico, está en la obligación de informarse y documentarse suficientemente del tema, más aún cuando no se lo desconoce o no se domina, como resulta evidente después de leer su artículo.


  1. Jean-Paul Duviols,Araceli Guillaume-Alonso,Annie Molinié-Bertrand. Des taureaux et des hommes. Tauromachie et société dans le monde ibérique et ibéro-américain, París: Presses de l’Université Paris-Sorbonne (PUPS), 1999, colección Ibérica 12.
  2.  GUTIÉRREZ HINOJOSA, Tomás Darío. Cultura Vallenata: Origen, teoría y pruebas. Santafé de Bogotá: Plaza Janés, 1992. 665p

 Con todo respeto y dispuesto siempre a conversar de estos temas con altura,


Mauricio Brand Arboleda

Ingeniero civil